En el siglo XIX, Constantino Escalante se convirtió en una figura icónica del periodismo político, gracias a su caricaturas satíricas que dejaron a sus opositores en evidencia. Sin embargo, su carrera como caricaturista estuvo marcada por persecuciones y censura. En 1863, el mariscal Forey suspendió la publicación del periódico “La Orquesta”, en el que trabajaba Escalante, y emprendió una campaña de acoso contra el caricaturista.
Escalante se vio obligado a huir de la ciudad de México y se refugió en Real del Monte, pero fue finalmente detenido en agosto de ese año. Según su biógrafo, Hilarión Frías y Soto, Escalante fue tratado como un animal en una jaula, algo que se consideraba una burla a su condición de ser humano.
La razón de la persecución era su caricatura del ministro francés Dubois de Saligny, quien se presentó ebrio en una exposición en Palacio Nacional. A través de su lápiz, Escalante denunciaba a los corruptos y a los políticos que mentían y se enriquecían a costa del país.
La Orquesta, el periódico que fundó Escalante, se convirtió en uno de los más leídos y solicitados de su tiempo. Tenía dos mil suscriptores en 1869, lo que superaba a otros grandes periódicos de la época. Su sátira era cruda y directa, y no escatimaba en criticar a los políticos y a los corruptos.
La represión de la libertad de expresión y la censura en México no son algo nuevo, y se remontan a la época de Santa Anna. Los políticos siempre han tenido miedo a la sátira y a la risa, y han intentado silenciar a los periodistas y caricaturistas que los critican.
En la actualidad, la ley que protege el derecho de autor y la propiedad intelectual en México tiene una cláusula que permite castigar a los que realicen parodias o memes con “cualquier signo oficial de los tres órdenes de gobierno” con la intención de engañar o inducir a error. Esto podría tener graves consecuencias para los periodistas y caricaturistas que critican a los políticos.
La historia de Constantino Escalante y La Orquesta es un recordatorio de la importancia de la libertad de expresión y de la necesidad de proteger a los periodistas y caricaturistas que critican a los políticos. La persecución de Escalante y la censura que sufrió el periódico son un ejemplo de lo que puede suceder cuando se intenta silenciar a los que hablan en nombre de la verdad y la justicia.
La actualización de la ley que protege el derecho de autor y la propiedad intelectual en México es un tema de gran debate en la actualidad. Mientras algunos argumentan que es necesario proteger a los creadores de contenido, otros sostienen que la cláusula que permite castigar a los que realicen parodias o memes con “cualquier signo oficial de los tres órdenes de gobierno” es una amenaza a la libertad de expresión.