La entidad de Colima registró un crecimiento de 0.52% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) durante la primera quincena de septiembre, según los datos recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este aumento superó el promedio nacional de 0.33% y colocó a Colima en el tercer lugar entre las entidades con mayor incremento en precios.
En comparación con otras entidades, solo Tlaxcala y Zacatecas presentaron variaciones superiores a la de Colima, con aumentos de 0.66% y 0.64%, respectivamente. Yucatán y Chihuahua también reportaron incrementos significativos, con 0.48% y 0.43%, mientras que Baja California Sur experimentó una disminución de 0.03% y Coahuila y Nayarit registraron incrementos de apenas 0.06 y 0.08%.
La ciudad de Colima también apareció entre las localidades con mayores incrementos de precios, con una variación quincenal de 0.52%. En la medición por ciudades, solo fue superada por Zacatecas, San Andrés Tuxtla, Esperanza, Tlaxcala y Ciudad Juárez.
A nivel nacional, la inflación general anual se ubicó en 3.42% durante la primera quincena de septiembre de 2026, mientras que el INPC aumentó 0.33% respecto de la quincena anterior. Un año antes, en el mismo periodo de 2025, la inflación anual era de 3.74%.
Entre los productos y servicios que más presionaron al alza los precios durante la quincena destacó el jitomate, con un incremento de 22.79%; le siguieron la cebolla, con 8.61%; la educación primaria, con 5.85%; el gas doméstico LP, con 1.97%, y el pollo, con 1.53%. También aumentaron las colegiaturas de secundaria y universidad.
En sentido contrario, los servicios profesionales disminuyeron 16.50%; la papa y otros tubérculos, 6.69%; el aguacate, 4.02%; la naranja, 3.95%, y el tequila, 2.91%.
El reporte del INEGI muestra además que los servicios educativos tuvieron un incremento quincenal de 2.84% y acumularon una variación anual de 5.85% mientras que restaurantes y servicios de alojamiento registraron una inflación anual de 6.25%.
El INEGI precisó que el INPC mide el cambio promedio de los precios de una canasta representativa del consumo de los hogares y que sus variaciones repercuten en el poder adquisitivo y el bienestar de los consumidores.