Cynthia Klitbo ha compartido sus emociones tras salir de “La Casa de los Famosos México”, experiencia que duró 57 días y le dejó un legado inesperado: descubrir una faceta de sí misma que desconocía.
La actriz confiesa que, durante su estadía en el reality, experimentó una variedad de emociones, desde la risa y la felicidad hasta la rabia y el desconcierto. “Hubo días que me sentí como en el limbo, sin saber qué estaba pasando”, admite.
Entre los desafíos más importantes que enfrentó, Klitbo destacó la ausencia de intimidad y la necesidad de adaptarse a una convivencia extremadamente intensa. Sin embargo, reconoció que también se descubrió a sí misma en un momento de introspección.
“No sabía que tenía la capacidad de ser tan ordenada y limpia”, dice con una sonrisa, mostrando una faceta de su personalidad que no era tan conocida.
A pesar de haber recuperado su libertad, la actriz aún se encuentra en proceso de readaptación. Después de su salida, estuvo en aislamiento durante 24 horas y posteriormente comenzó con compromisos laborales, lo que le hace aún sentirse desconectada de la realidad.
Entre sus primeras acciones al salir de la casa estuvo reencontrarse con su novio y hablar con su hija por teléfono, momentos que Klitbo describe como llenos de cariño y extrañeza.
La participación de la actriz en el reality también genera una reflexión interesante sobre sus opiniones pasadas sobre este tipo de programas. En noviembre de 2008, Klitbo manifestó su postura negativa ante los reality shows, pero ahora explica que decidió participar en “La Casa de los Famosos México” debido a la magnitud de la producción y la gran influencia que tiene el programa.
No obstante, cuando se le pregunta si volvería a participar en un reality de este tipo, Klitbo vacila en responder. “Es un formato muy rudo, no puedo decir si o no”, reconoce.
Una de las cosas que la actriz destaca como un beneficio valioso de su experiencia en el reality es el cariño del público, que considera fundamental para su trabajo como artista.
“Me siento sorprendida con el cariño del público. Ese cariño es lo más preciado para mí, porque, como artista, no puedo dar una función de teatro sin el público”, expresa con gratitud.