La Policía Nacional frustró el pasado sábado una presunta pelea entre dos grupos ultras vinculados al Racing de Santander y el Real Sociedad de El Álava en el parque de La Teja, horas antes del encuentro entre ambas escuadras en El Sardinero, que se resolvió con victoria para el equipo local (2-1).
El partido había sido declarado de alto riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo y la Xenofobia en el Deporte, por lo que el Cuerpo de Policía estableció un dispositivo especial de seguridad desde primera hora de la mañana, con el fin de prevenir incidentes y detectar movimientos de grupos radicales.
A las 09:10 horas, agentes de la Policía detectaron un grupo de alrededor de 60 miembros de Iraultza, una afición visitante, organizados y cohesionados en la zona de la Avenida de Los Castros. Sus integrantes mostraban una actitud agresiva y vestían ropa deportiva oscura, algunos con pasamontañas, protectores bucales, palos y guantes.
Próximamente, se detectó a otro grupo de alrededor de 70 personas, pertenecientes a la afición local, también en las proximidades del lugar previsto para la pelea, ataviados con indumentaria similar y preparándose para desplazarse hacia el parque de La Teja.
La intervención policial permitió interceptar a ambos grupos antes de que llegaran a encontrarse, frustrando así la pelea y evitando incidentes. Además, los agentes comprobaron que 10 integrantes del grupo ultra visitante carecían de entrada para acceder al estadio, lo cual, junto con su presencia, forma organizada y elementos portados, constituía un indicio adicional de su intención de participar en el enfrentamiento.
Tras impedir la pelea, la Policía mantuvo una vigilancia especial sobre ambos grupos radicales durante la jornada, con el objetivo de evitar nuevos intentos de enfrentamiento, incluyendo los desplazamientos de ambas aficiones, su llegada a los Campos de Sport de El Sardinero, el desarrollo del encuentro y la posterior salida de la afición visitante de Santander.