Ponce Bernal visita la casa donde “los moribundos, buscan y piden la luz. Y la luz se hace lívida al besarles la pobre carne macerada, al resbalar por las tristes facies de las que desapareció el color”
Ponce Bernal visita la casa donde “los moribundos, buscan y piden la luz. Y la luz se hace lívida al besarles la pobre carne macerada, al resbalar por las tristes facies de las que desapareció el color”