El Instituto Nacional Electoral (INE) inició formalmente el proceso electoral federal 2026-2027, en un ambiente cargado de tensiones y advertencias sobre posibles irregularidades. Durante la sesión extraordinaria del Consejo General, se hicieron eco de quejas sobre inequidad, campañas anticipadas y el riesgo de manipulación de boletas.
Antes de la reunión, la consejera presidenta Guadalupe Taddei aseguró que las condiciones eran equitativas, pero esta afirmación se vio comprometida durante la misma. Los consejeros y representantes partidistas subrayaron que el INE ha mostrado una falta de vigilancia efectiva, lo que configura el “escenario perfecto para una elección cuestionada”, según el consejero Arturo Castillo.
Castillo criticó que el INE haya claudicado en su rol de arbitro, especialmente en la supervisión de los tiempos electorales y la previsión de la intervención gubernamental. Aseguró que el instituto ha permitido el uso de recursos y estructuras gubernamentales para beneficio propio, y que ha renunciado a contabilizar solo los votos válidos.
La tensión se intensificó con las intervenciones de Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, y Alejandro Moreno, senador y presidente nacional del PRI. Montiel defendió la ventaja de Morena en las encuestas y alertó sobre tácticas sucias de sus adversarios, mientras que Moreno exigía actuar con imparcialidad frente a las campañas anticipadas y el uso de recursos públicos.
Moreno también advirtió sobre el riesgo de injerencia del crimen organizado, citando casos de campañas anticipadas en estados como Tabasco y Baja California, y denunciando un “doble rasero” en la distribución de recursos.
Guadalupe Taddei rechazó que la salida de Claudia Arlett Espino ponga en riesgo al INE, asegurando que el instituto arranca “listo, preparado, fuerte, sólido”. Sin embargo, otros partidos como Movimiento Ciudadano y el PAN criticaron la disparidad en el financiamiento público y la ausencia de vigilancia efectiva.
El consejero Martín Faz advirtió que el INE debe ser más riguroso y vigilante, especialmente en la lucha contra la intervención de servidores públicos y la manipulación de boletas. Este llamado a la rigurosidad contrastó con la ceremonia oficial de inicio del proceso, que contó con la presencia de autoridades electorales, representantes de los poderes públicos y funcionarios del INE.
Taddei defendió el INE como una institución al servicio de la ciudadanía y llamó a todos a respetar las reglas, asegurando que el resultado de las elecciones pertenece a los ciudadanos y no a ningún partido. Aseguró que el INE está listo para enfrentar cualquier amenaza o presión.