El 9 de septiembre, vecinos y padres de familia de Metapa de Domínguez, Chiapas, impidieron el paso a la planta de moscas estériles, alegando olor insufrible que perjudica a estudiantes y habitantes. Exigen una reubicación inmediata y advierten con cierre de la carretera federal si no se obtiene una respuesta.
La protesta, sin fecha de término, se mantendrá hasta que las autoridades ofrezcan una solución. La comunidad ha solicitado la intervención de los gobiernos estatal y federal para establecer una mesa de trabajo con medidas resolutivas.
Según informes, las emanaciones son especialmente insoportables durante el horario de clases. En la secundaria Rafael Pascacio Gamboa, reportan que alumnos han presentado dolores de cabeza, náuseas y fiebre, padecimientos atribuidos a la exposición prolongada a los olores.
Alejandro Vázquez, director del plantel, informó que durante las primeras semanas del ciclo escolar ocho estudiantes dejaron de asistir, mientras que los tutores expresan preocupación por el aumento del ausentismo.
En reuniones previas, las autoridades propusieron instalar aire acondicionado en las aulas, propuesta rechazada por los padres, quienes argumentan que no resolvería el problema durante los recreos ni en las actividades al aire libre.
La planta forma parte de una iniciativa conjunta entre México y Estados Unidos para combatir el gusano barrenador del ganado. Fue inaugurada el 27 de junio por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de producir 100 millones de moscas estériles por semana.
Los manifestantes acusaron al alcalde Luis Salgado Cervantes de incumplir su compromiso de asistir a una reunión y ofrecer soluciones. Frente a la falta de respuesta municipal, exigieron medidas para proteger la salud de las familias y garantizar un medio ambiente sano.