El aspirante republicano a la fiscalía general de Washington D.C., Miguel Rivera, sostuvo públicamente que su iniciativa legal orienta a Puerto Rico en dirección a la soberanía, al tiempo que busca abolir la concesión automática de la ciudadanía de los Estados Unidos por nacimiento dentro de la isla caribeña.
Según la explicación del candidato, históricamente se requerían normativas periódicas para otorgar la ciudadanía a los habitantes de la isla. Rivera planteó que quienes nacieron previo al establecimiento del Estado Libre Asociado poseen un derecho respaldado por la Decimocuarta Enmienda constitucional. Sin embargo, su propuesta busca que las generaciones futuras adquieran únicamente una ciudadanía estatutaria, la cual dependería de tener al menos a un progenitor con nacionalidad estadounidense, una dinámica jurídica similar a la que aplicaría en un marco de independencia.
Aunque el postulante precisó que su plan no pretende retirar la ciudadanía norteamericana, sino remover a Puerto Rico del concepto normativo de estado dentro del marco regulatorio estadounidense, la medida genera fuerte oposición. El jurista especializado en derecho constitucional, Carlos Ramos, cuestionó el planteamiento y advirtió que la verdadera intención de Rivera es frenar el modelo vigente, el cual otorga la ciudadanía estadounidense a cualquier persona que nazca en el territorio, al margen de la situación migratoria de sus padres.
Finalmente, el abogado Ramos expresó su inquietud ante la propuesta del candidato republicano, señalando que representa una postura marcadamente conservadora que promueve la exclusión de las personas extranjeras.