Meta ha lanzado hoy sus primeras gafas inteligentes bajo su propia marca, alejándose del uso de la prestigiosa Ray-Ban. Este movimiento busca no solo competir en precio y diseño, sino prepararse para la entrada de Apple al mercado en 2027. Los modelos Adventurer y Fury se comercializan a partir de 299 dólares, mientras que el modelo con Kylie Jenner cuesta 399.
Los nuevos modelos Adventurer y Fury comparten la línea estética clásica Wayfarer, pero incorporan innovaciones como almohadillas ajustables, patillas extensibles y bisagras con sobreextensión para adaptarse a rostros más anchos. Ofrecen 26 combinaciones entre colores y lentes —carey, negro, verde, lentes de transición, polarizadas— y soportan prescripciones desde -12 hasta +2,25 dioptrías.
La cámara de 12 megapíxeles, la grabación de vídeo en 3K y la batería que dura ocho horas se mantienen similares a las gafas inteligentes Ray-Ban Meta Gen 2. El estuche de carga añade otras 40 horas de potencia adicional. El modelo Starfire, diseñado con Kylie Jenner, cuenta con una montura ovalada y la opción de activar una versión sintética de su voz para el asistente de inteligencia artificial.
Este lanzamiento estratégico responde a la presión que Apple ejerce en el mercado de las smart glasses. Alex Himel, responsable de la división, ha declarado que “hay áreas donde no podremos construir la misma calidad de experiencia emparejados con un teléfono”. Meta busca controlar tanto el diseño como el precio antes de que Apple convierta estas gafas en un estándar de lujo.
La decisión de usar su propio logo marca una apuesta decidida por la independencia, a pesar del riesgo asociado. EssilorLuxottica sigue fabricando las gafas, pero Meta ha puesto el foco en sí misma, reflejando una estrategia de marca que busca ganar la batalla por la percepción del consumidor. El mercado español aún está verde en wearables de realidad mixta y verá cómo estas nuevas entradas de Meta y Apple tensionan la competencia.