Una vez más, activistas optaron por escalar la Estela de Luz en la Ciudad de México para llamar la atención sobre problemáticas nacionales. Esta acción se llevó a cabo bajo el amparo de un cielo matutino, colocando una manta gigante que exhibe diversos desafíos sociales y ambientales que México enfrenta.
La manta incluía un recuento breve de los principales problemas medioambientales e incumplimientos en materia de Derechos Humanos que la nación debe abordar. Además, se encontraban las frases “Esto también está en juego” y “El mundo nos observa”, manifestando la urgencia de resolver estos asuntos.
La protesta no pasó desapercibida, sobre todo en un contexto donde los ojos del mundo están puestos en México debido a la próxima celebración del Mundial 2026. Los activistas usaron este evento deportivo como punto de partida para subrayar que las necesidades sociales y ambientales deben ser abordadas con igual atención.
“Pedimos que se resuelvan inmediatamente las problemáticas sociales y medioambientales en México, antes de que la mirada del mundo se centre únicamente en el deporte”, indicó Greenpeace México.
Esta acción reiterativa ha generado cuestionamientos entre los usuarios de redes sociales sobre cómo serán manejadas estas protestas. Sin embargo, las autoridades capitalinas han mantenido una postura firme, asegurando que no se impondrán cargos ni sanciones a quienes instalan mantas gigantes en la Estela de Luz o Bellas Artes, siempre y cuando no se cause daño alguno a los inmuebles.
Al contrario de lo esperado, esta protesta tuvo un impacto mayor que en otras ocasiones, precisamente por estar a pocos días del evento deportivo internacional.